En este día nos reunimos ante ti con corazones llenos de esperanza, buscando tu sanadora presencia en nuestras vidas y en las de nuestras familias. Te presentamos con humildad nuestras necesidades, anhelando tu intervención divina para restaurar la salud y el bienestar en nuestros hogares.
Señor, reconocemos que eres el sanador supremo, el médico de médicos, y que en tu infinita misericordia tienes el poder de aliviar cualquier dolencia y restaurar la salud completa. Te rogamos que tu toque sanador se pose sobre cada uno de nosotros, eliminando todo malestar físico y emocional que nos aqueje.
Te pedimos por aquellos que se encuentran en cama o luchando contra enfermedades crónicas. Que tu bálsamo de amor los fortalezca, les conceda alivio y les infunda la esperanza de una pronta recuperación.
No te olvides de las familias que atraviesan momentos difíciles por la enfermedad de un ser querido. Bríndales consuelo, fortaleza y sabiduría para afrontar esta situación con fe y esperanza.
Señor, te rogamos también por la salud mental y emocional de nuestras familias. Que la paz reine en nuestros hogares, que la comunicación fluya con armonía y que el amor sea el pilar fundamental que nos sostenga en momentos de dificultad.
Ayúdanos a adoptar hábitos saludables que contribuyan a nuestro bienestar físico y mental. Guíanos para elegir alimentos nutritivos, practicar actividad física de manera regular y cultivar un descanso adecuado.
Padre Celestial, te damos gracias por el don de la sanidad y por tu infinito amor. Confiamos plenamente en tu poder sanador y en tu voluntad de bendecirnos con salud y bienestar.
En el nombre de Jesús, oramos. Amén.