¡Practica la generosidad y el apoyo a tu comunidad!
La prosperidad no solo es individual, sino también colectiva.
La ayuda mutua y el apoyo a los demás son valores fundamentales en una iglesia neopentecostal centrada en la comunidad. Comparte tus recursos, tiempo y talentos con aquellos que lo necesiten. Al bendecir a los demás, experimentas un ciclo de abundancia que no solo se refleja en lo material, sino también en el crecimiento espiritual y emocional de todos.