¡Aplica principios de disciplina y trabajo constante!
La prosperidad también implica un compromiso con la acción y la disciplina.
Es importante trabajar diligentemente en tus metas personales y profesionales mientras mantienes una ética basada en valores cristianos. La combinación de fe, esfuerzo y perseverancia puede traer resultados tangibles y duraderos. Dios bendice a aquellos que se esfuerzan, manteniendo siempre una actitud humilde y reconociendo que todo lo que logres es gracias a Su gracia.